lunes, 13 de octubre de 2008

Cybersyn o “recuerdos del futuro”

Un sistema auto-organizado debe estar siempre vivo y sin finalizar, ya que finalización es otro nombre para muerte”. Staffor Beer.

por O. Serrano D.

En 1971, durante el gobierno del presidente socialista Salvador Allende, se desarrolló en Chile el proyecto “CYBERSYN”1, sinergia cibernética, o “SYNCO”, sistema de información y control.

La plataforma Cybersyn debía tratar toda la información de la evolución económica permanente de las empresas del Estado, localizadas por todo el país.

Los datos eran enviados a través de una red de más de 500 Telex y recepcionados en la Central de Operaciones de ECOM (Empresa de Computación e Informática de Chile), quienes la procesaban en el sitema CYBERSTRIDE.

El resultado del análisis era sometido a un simulador llamado DINAMO, el cual simularía, en una suerte de pronóstico, las variaciones económicas a futuro, información final que debía mejorar la toma de decisiones del gobierno al anticipar eventuales escenarios económicos, políticos y sociales.

El proyecto Cybersyn no contemplaba detenerse sólo en el aspecto económico de la información. Cybersyn era un experimento de gobierno electrónico como nunca nadie imaginó. Buscaba optimizar el sistema social del Estado, haciendolo menos burocrático y mejorando la participación de la ciudadanía.

Un sistema basado en la gestión de la información y en su utilización cotidiana en asuntos del gobierno.

Entre las diversas aplicaciones que fueron previstas a partir del desarrollo del Cibersyn, se destaca el CYBERFOLK. Éste pretendía implementar en cada casa un sistema para recuperar información de los ciudadanos, entregándole herramientas a la población para utilizar aplicaciones científicas y tecnológicas a fin de mejorar la calidad de vida.

El proyecto Cybersyn fue la primera plataforma de gobierno electrónico con que nuestro país haya contado, un experimento único, primerísimo en su género y extraordinariamente adelantado para su época.

Una sorpresa impactante se llevan aquellos que sólo ahora descubren su efímera existencia.

Cybersyn fue diseñado y dirigido por el cibernetista Inglés Stafford Beer junto a un grupo selecto de científicos visionarios, ingenieros chilenos que trabajaron en su desarrollo.

Corría el año 1973 y el Cybersyn debía ser lanzado en el mes de septiembre, sin embargo éste nunca vio la luz.

Lo que el preclaro Manuel Castells2 vislumbrara a fines de los 80 en su obra “La ciudad informacional”3, Staffor Beer y sus colaboradores lo llevaron a la realidad a comienzos de la decada de los '70 creando una de las soluciones de “e-gov” más avanzadas de la historia de las TICs de nuestro país y del mundo.

Han pasado 36 años y hoy el Cybersyn se encuentra reducido a la calidad de “curiosidad” en una de las salas de expocisión del Centro Cultural del Palacio La Moneda, justo debajo de las oficinas que en algún momento ocupara, mientras tanto, nuestro país aun no cuenta con una plataforma de gobierno electrónico única que se acerque mínimamente a lo que el Cybersyn proponía entonces.


Sala de análisis de datos del Cybersyn – Palacio de la Moneda 1973

Un manto de silencio obligado, ligado a la ignoracia en que fueron sumidas las generaciones que siguieron, relegó a este fantástico proyecto a las sombras de la historia, ya que ni siquiera se encuentra consignado en los textos escolares actuales.

Los jóvenes profesionales chilenos del S.XXI no sólo desconocen de tal proeza de la ciencia chilena, sino que además, no cuentan con la formación para vislumbrar lo que esta solución representa, en su contexto histórico, frente a los desafíos que la sociedad chilena enfrenta en la actualidad.

Hoy en 2008, en plena globalización, nuestro país demanda una Política Digital a la altura de los tiempos, una política robusta y decidida que esté en sintonía con la potencia que contienen las TICs para el desarrollo humano sostenido.

Innovar perseverantemente en la forma de gobernar, usando tecnologías y sistemas que privilegien el mejoramiento de la gestión del Estado, la descentralización política, la cercanía de la ciudadanía y la participación de ésta en la toma de decisiones en las líneas de acción del gobierno, el apoyo al emprendimiento, estimulando y facilitando el aporte insospechable de las TICs a la educación, a la salud, al trabajo a distancia, al medioambiente, a la democracia digital y tantas otras áreas propias de un mejor gobierno.

Una Política Digital que ostente una “postura tecnológica país” clara, que impulse el gobierno electrónico WEB 2.0 y 3.0, que conozca y maneje los alcances de las TICs en materia de derechos ciudadanos y que éstos a su vez se vean representados en una “Ley sobre la Información” que resguarde la privacidad de las personas y ponga fin al uso y abuso de la información de índole privada.

La Internet, “Red de redes”.

Otro tópico de importancia estratégica es la indispensable modernización de la Ley de Telecomunicaciones.

Cybernet es el nombre con que Staffor Beer bautizó a la red de telecomunicaciones sobre tecnología de teletipos (cuasi en tiempo real) que alimentaba al Cybersyn.

Podemos ver claramente cómo este concepto es muy cercano al de nuestra herramienta cotidiana, la red Internet.

La Cybernet representaba, de acuerdo con las ilustraciones que podemos admirar del proyecto Cybersyn, la columna vertebral del país.

A través de ella debía fluir información de primera mano para la buena toma de decisiones del gobierno y así llegar con las soluciones necesarias, de manera expedita y eficiente, a aquellos puntos y localidades donde éstas eran necesarias.

Del mismo modo que la Cybernet, la Internet, posee el mismo carácter estratégico.

Nuestro país necesita una clase política que vislumbre esa realidad y trabaje decididamente por el acceso democrático de todos los ciudadanos a la Red.

En nuestro país la Red es administrada y desarrollada por el sector privado para su usufructuo comercial, dejando de lado, ya por más de una década efectiva, los enormes beneficos que la Internet representa para la sociedad en su conjunto.

El acceso a la Internet en nuestro país es muy limitado y encontramos vastos sectores, en particular los rurales, que no cuentan con un acceso asegurado, de calidad y al alcance de todos.

El instrumento de desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones creado por el gobierno de la Presidenta Bachelet es el Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (FDT).

Éste fondo replica el modelo del mercado de las Teleco, tal cual lo conocemos, una banda ancha que no es tal, a costos de la gran ciudad pero en el sector rural. Un servicio al alcance sólo de un segmento de la sociedad. En cuanto al acceso a Internet, el FDT reemplaza la Brecha Digital por la brecha socio-económica.

Es por esta razón que es necesario rescatar y potenciar el modelo cooperativista en telecomunicaciones, el que ha tenido un gran éxito en las experiencias llevadas a cabo en nuestro país.

La Estrategia Digital del gobierno, debe responder a esta necesidad y contar con una dirección visionaria.

Hoy en día, el mercado de las telecomunicaciones se “autoregula”, teniendo como resultado el abuso de las compañías sobre los usuarios y el super fraccionemiento de la Banda Ancha.

Sin embargo, Chile no está muy lejos de los países que han hecho de la Red Internet, un derecho ciudadano, a la vez que una herramienta estratégica para la consolidación de la sociedad del conocimiento. Hoy, se cuenta con una madurez que hubiesemos querido tener hace 10 años.

Diversos son los movimientos ciudadanos que buscan potenciar las TICs en todos los estamentos de la sociedad. Estos han asumido el rol de actor para hacerse de las oportunidades que ofrece la aldea global.

Los empresarios de Chile saben que la Internet es un aliado y una herramienta imprescindible.

Los pokemones4 han llegado y los usuarios principales de la red local son los niños y los adolecentes. A ellos no les puede faltar y la reclaman. El cambio cultural ya ha operado y nada se puede hacer para volver al pasado.

Con todo, Cybersyn es un ejemplo singular, sin lugar a dudas, de lo que hoy pretendemos en materia de TICs, sus beneficios directos a la sociedad.

Una puerta “virtual” a una vida más humana.


Soy un científico, pero si me convirtiera en un tecnócrata dejaría de ser un hombre” Staffor Beer, 3º Conferencia Conmemorativa Richard Goodman, Politécnico de Moulsecoomb, Brighton, el 14 de febrero de 1973”

2Manuel Castells. Cetedrático y Director del Instituto Universitario de Sociología de Nuevas Tecnologías de la Universidad Autónoma de Madrid y catedrático de planificación regional de la Universidad de California (Berkeley).

3La Ciudad Informacional. Tecnologías de la Información, reestructuración económica y proceso urbano regional. 1º publicación 1989.

4Tribu urbana chilena que super utiliza las TICs en su comunicación social.